jueves, abril 12, 2012

Parte de guerra, de Edlef Köppen



Edlef Köppen contó la Primera Guerra Mundial desde el bando alemán con una particularidad: a la narración la acompaña de informes oficiales, anuncios de prensa, cartas, extractos de libros, proclamas, editoriales y recortes de periódico. Como anuncian en la contracubierta, con dicha técnica el autor logra un montaje muy cinematográfico. Köppen participó durante un tiempo en la guerra y salió rebotado: fue herido y considerado loco por sus ideas antibelicistas. De todo ello da cuenta este libro, del que os copio un extracto: 

Son las tres de la tarde, hace un frío espantoso. Estoy con mi suboficial y un telefonista en el puesto de observación, emplazado justo detrás de nuestra primera trinchera. Solo cuando miro por el binocular de tijera comprendo lo que significa armisticio. Las trincheras de los alemanes y de los rusos distan unos doscientos metros entre sí. Los soldados han salido arrastrándose de todas las posiciones. Mires adonde mires, los soldados de infantería alemanes están al raso con los soldados rusos. Nadie lleva ya armas. He oído antes que en lugar de eso ha comenzado un intenso trueque. Nuestros soldados de infantería cambian cigarrillos por jabón y té ruso.
Casi siento envidia al presenciarlo. Me encantaría largarme de este puesto de observación e intentar hablar en persona con un ruso. La sensación de que los “enemigos” se han convertido de repente en seres humanos porque alguno de los augustos señores así lo ha deseado, es maravillosa.


[Traducción de Rosa Pilar Blanco]